¿Cómo es eso de la lluvia?
¿Cómo y por qué se forma una nube?
No vamos a intentar
controlar el clima (varios países denominados potencias lo intentan), pero es
interesante entender cómo y por qué se producen las lluvias, esa cosa que nos
está martillando tanto, y que ya está produciendo escasez de agua potable en muchos
lugares del país, y ha originado verdaderas guerras políticas y de intereses
económicos para comenzar a prevenir y resolver un problema que fue denunciado
por los científicos uruguayos hace más de cincuenta y cinco años y los
políticos de todos los partidos pasaron por alto hasta este momento, en el que
una sequía hace cinco años provocó una emergencia por carencia de agua en la
capital, que concentra a la mitad de la población del país. ¿Falta de
previsión? Yo diría negligencia, prescindencia y en última instancia, culpa.
Nosotros, desde acá, intentaremos entender los mecanismos de funcionamiento de
las nubes y la producción de lluvia, algo que nos dará una idea un poco más
realista de cuál es el funcionamiento de nuestra atmósfera y, tal vez a alguien
se le ocurra alguna idea que nos ayude a producir esas lluvias que resultan tan
necesarias para la vida en general, y la nuestra en particular.
Nacimiento de una nube con los tres mecanismos de transferencia de energía. La atmósfera se calienta desde abajo, desde el suelo. Al subir, la temperatura disminuye.
Esta figura muestra lo que le pasa al aire a medida que ascendemos. La temperatura va descendiendo, de tal forma que las condiciones se van acercando al punto de rocío. Llegados al nivel de condensación, el aire se satura formándose las gotitas de la nube.
En esta figura se ve cómo el aire dentro de la nube queda más caliente que el aire atmosférico, con la altura en un cúmulo, producto de una atmósfera inestable. En la figura de abajo, el aire atmosférico queda siempre más caliente al aumentar la altura, que el aire dentro de la nube, en una atmósfera estable y se forma un estrato. Gráfica superior, atmósfera inestable → ascenso libre → cúmulos, gráfica inferior, atmósfera estable → ascenso inhibido → estratos.
El punto de partida es
el vapor de agua invisible. El agua en la atmósfera está mayormente como vapor,
mezclado con el aire, ese vapor no se ve y no forma gotas
mientras la temperatura
es suficientemente alta y la presión de vapor
no alcanza la saturación. O sea, la atmósfera puede contener vapor sin que haya nubes.
La primera condición
necesaria para la formación de la nube es el enfriamiento del aire. Para que
aparezca una nube, el aire debe enfriarse hasta la saturación.
Esto ocurre casi
siempre por un mismo mecanismo físico que
incluye, en primer lugar, ascenso del aire pues, cuando una porción de aire
asciende la presión disminuye y el aire se expande. Al expandirse, se enfría
(por un proceso de enfriamiento adiabático, rápido, sin intercambio de calor).
Los ritmos típicos a los que esto ocurre pueden ser, para el aire seco unos 9.8
°C / km, mientras que para el aire saturado a unos 5–7 °C / km. Es decir, no
hace falta “frío externo”, pues el aire al subir se enfría.
Al enfriarse el aire
(disminuye su temperatura) la cantidad de moléculas de agua que puede contener
sin condensar (saturación) es menor. Entonces, si pierde, por ejemplo 10°C de
temperatura y estaba saturado a un 60% (porcentaje de humedad relativa), como
sigue conteniendo la misma cantidad de moléculas en el mismo volumen de aire,
el porcentaje de saturación aumenta, por ejemplo al 90%, o sea, está más
saturado. Esto se calcula.
El nivel crítico ocurre
en la saturación y punto de rocío.
Al
ascender, llega un punto donde la temperatura del aire es igual a la temperatura de rocío, esta es aquella
temperatura a la que la humedad relativa alcanza aproximadamente el 100 %. Ese
nivel se llama nivel
de condensación por ascenso (LCL). Ahí ocurre el salto
cualitativo, entonces el vapor ya no puede permanecer todo en fase gaseosa y comienza
la condensación.
¿Por qué el vapor no
condensa en cualquier lado? Este es un punto crucial ya que puede haber una
idea falsa y es que “el vapor se convierte directamente en gotitas”, lo que no
puede ocurrir, pues, la realidad física es que el vapor necesita superficies
para condensar. Esas superficies son los núcleos de condensación (CCN), que
pueden ser polvo, sal marina, aerosoles, partículas microscópicas. Sin núcleos
de condensación se requeriría una supersaturación enorme (algo que no es
posible en la atmósfera real) y en ese caso no habría nubes. Son los
núcleos los que rompen
la homogeneidad del vapor.
Por qué las gotas se
concentran y no se distribuyen uniformemente. Por tres razones, a saber: a) El ascenso no ocurre en
toda la atmósfera, sino que el aire asciende solo en regiones específicas por convección
térmica, o por frentes, orografía (montañas), u ondas atmosféricas. Fuera de
esas regiones el aire desciende, se calienta y evapora las
gotas. El resultado es que ocurre una condensación localizada más evaporación
alrededor, que desemboca en una estructura espacial, la nube. b) Retroalimentación
positiva, una vez que comienza la condensación se libera calor latente
con lo que el aire se vuelve menos denso, entonces asciende más y se
condensa más vapor. O sea, la nube se auto-refuerza. c)
Turbulencia y mezcla. La turbulencia agrupa partículas y así crea filamentos y
cúmulos, evitando la difusión uniforme. La
atmósfera no es un sistema difusivo pasivo.
Entonces, ¿por qué no
hay una “sopa” uniforme de gotitas? Porque eso violaría varias cosas a la vez,
1.
No
todo el aire asciende.
2.
No
todo el aire está saturado.
3.
No
todo el aire tiene el mismo historial térmico.
4.
La
condensación requiere núcleos.
5.
El
sistema es altamente no lineal.
El estado “uniforme” no es estable. Las nubes son estructuras disipativas mantenidas por el flujo de energía
(calor, radiación, gravedad). El ascenso localizado induce enfriamiento que
produce saturación y esto origina condensación sobre núcleos produciéndose
liberación de calor, con lo que se induce más ascenso, que a su vez produce
concentración de gotas y esto es lo que forma la nube. Esa es la cadena de hechos que
generan una nube.
Las nubes no son acumulaciones pasivas de agua, sino
estructuras dinámicas que emergen cuando el flujo de aire, la termodinámica y
la microfísica rompen la homogeneidad de la atmósfera.
De qué está hecha una nube.
Una nube está formada por gotitas
de agua líquida, cuyo diámetro típico es de 5 a 20 μm (micrómetros), cristales
de hielo de tamaños similares o algo mayores y aire que supone la mayor parte del volumen. Aunque la nube puede contener miles de toneladas de agua, esa masa
está extremadamente dispersa.
¿Las gotas caen? Sí, pero muy lentamente. Cada gotita
está sometida a su peso
(gravedad) y a la fuerza de resistencia
del aire (rozamiento viscoso). Muy rápido se alcanza la velocidad terminal, donde ambas
fuerzas se equilibran. La velocidad
típica de caída es según el tamaño de las gotas. Ejemplos,
|
Tamaño de gota |
Velocidad terminal |
|
5 μm |
~0.01 cm/s |
|
10 μm |
~0.03 cm/s |
|
20 μm |
~0.1 cm/s |
|
100 μm
(llovizna) |
~30 cm/s |
|
1 mm
(lluvia) |
~4–7 m/s |
Esto muestra que las gotas de nube sí
caen, pero tan despacio que parecen suspendidas. Es que el movimiento vertical del aire juega un papel
crucial, dado que la atmósfera no
está en reposo, pues existen corrientes
convectivas ascendentes debidas al calentamiento del suelo, a diferencias
de densidad y a la turbulencia atmosférica. Estos factores determinan el efecto
real de la velocidad de caída de las gotas.
Velocidades típicas del aire ascendente
|
Situación |
Velocidad vertical |
|
Atmósfera
tranquila |
0.1 – 0.5
m/s |
|
Cúmulos
activos |
1 – 5 m/s |
|
Tormentas |
>10 m/s |
De la comparación de las tablas anteriores surge que la gota de nube cae milímetros por segundo hacia abajo, mientras
que el aire ascendente sube metros
por segundo hacia arriba, o sea, el aire sube mucho más rápido de lo que la gota cae.
Entonces,
¿qué sostiene a la nube? No hay una sola causa, sino un equilibrio dinámico entre varios procesos a saber; a) el tamaño microscópico de las gotas, que
hace que la gravedad sea débil frente al rozamiento y además la
sedimentación sea lentísima; b) Las corrientes
ascendentes compensan (y superan) la caída de las gotas tendiendo a mantener
las partículas en suspensión; c) La turbulencia
mezcla constantemente el aire y así evita que las gotas “se ordenen” y
caigan; d) la condensación y
evaporación continuas hacen que las gotas no sean siempre las mismas, pues algunas se evaporan mientras otras
nuevas se forman. En síntesis, la nube no
es un conjunto fijo de gotas, sino un proceso.
¿Cuándo se rompe el equilibrio y se produce la
lluvia?
El equilibrio se pierde cuando las
gotas crecen, ya sea por colisiones,
o por coalescencia, o los cristales de hielo aumentan de tamaño. Entonces la
velocidad de caída supera al aire ascendente. Esto provoca que la gota ya no pueda ser sostenida y comienza
la precipitación. O sea, llover es romper
el equilibrio dinámico de la nube.
Pongámosle a todo esto algún cálculo que fundamente el
palabrerío anterior.
1) Velocidad terminal de caída, con Stokes. para una gota esférica pequeña
Las fuerzas sobre una gota supuesta esférica de radio r y densidad ρp cayendo en aire con densidad ρf y viscosidad dinámica μ son
[1]
donde
V=4/3πr3 es el volumen de la esfera y v la velocidad relativa al aire. A la velocidad terminal vt, la aceleración es cero y se cumple:
Sustituimos V=4/3πr3:
Simplificando
π y un r
Queda:
La
validez de esta ecuación es para una esfera sometida a un flujo laminar alrededor de la
gota y un número de Reynolds
En nubes, esto funciona muy bien para gotas pequeñas (típicamente hasta decenas de micras).
2) Los números reales para gotas de nube típicas pueden ser
Tomemos
valores típicos,
·
Agua:
ρp≈1000 kg/m3
·
Aire:
ρf≈1.2 kg/m3
·
μ≈1.8×10−5 Pa
·
g=9.81 m/s2
Con
Stokes salen, tomando el tiempo para caer 1 km si el aire estuviera “quieto”,
los siguientes valores:
|
Diámetro |
vt (m/s) |
vt (cm/s) |
Tiempo
en caer 1 km |
|
5 μm |
7.6×10−4 |
0.076 |
~367 h (15
días) |
|
10 μm |
3.0×10−3 |
0.30 |
~92 h (3.8
días) |
|
20 μm |
1.21×10−2 |
1.21 |
~23 h |
|
30 μm |
2.72×10−2 |
2.72 |
~10 h |
|
50 μm |
7.56×10−2 |
7.56 |
~3.7 h |
Y el Reynolds correspondiente (para chequear
Stokes) sigue siendo Re<1 hasta ~50 μm aprox., así que esta tabla es físicamente consistente en
ese rango. La idea
clave es que
para tamaños típicos de gota de nube (5–20 μm), la caída por gravedad es lentísima.
3) ¿Y qué pasa con cristales de hielo?
En el caso del hielo tenemos que ρp baja a 917 kg/m3, o sea (ρp−ρf) cambia poco, pero los cristales no son esferas, su arrastre es mayor, tienen más
“freno” para una misma masa, y su vt depende de la forma (placas, agujas,
dendritas). El resultado cualitativo es que los cristales pequeños suelen
sedimentar también despacio, comparable a gotas pequeñas. Cuando
crecen (agregación), la velocidad terminal, vt, aumenta y ya empiezan a “ganarle” al
aire ascendente produciéndose precipitación.
4) Corrientes convectivas: las velocidades verticales reales del aire
Los órdenes típicos de velocidad vertical w, que es muy variable son, para los estratos/cúmulos
débiles de 0.1
a 0.5 m/s, para los cúmulos activos de 1 a 5 m/s, mientras que para tormentas las velocidades verticales
son mayores a 10
m/s. Si comparamos,
una gota de 10 μm tiene una vt≈0.003 m/s,
mientras que el aire
ascendente suave tiene una velocidad w≈0.1 m/s. Esto implica que el aire puede subir decenas de veces más rápido de lo que la gota cae.
5) “Equilibrio”, qué significa y cómo se produce
No es un equilibrio estático tipo “objeto flotando”, sino un equilibrio dinámico en promedio:
(A) Balance local para una gota
La
gota se mueve con la suma:
vgota≈w−vt
·
Si
w>vt: la gota sube con el aire.
·
Si
w<vt: la gota sedimenta hacia
abajo.
·
Si
w≈vt: queda “casi suspendida” en
promedio.
(B) Balance de la nube como sistema
En una nube real ocurren simultáneamente la sedimentación (las gotas tienden a bajar a una
velocidad terminal vt), pero hay turbulencia que mezcla y eleva partículas, se
produce condensación/evaporación (se crean y destruyen gotas
continuamente) y a eso se agrega el arrastre (entra aire seco y evapora los bordes de la nube).
La
nube “se sostiene” mientras, en promedio la producción y recirculación
(convección más turbulencia más condensación) compensan la pérdida por sedimentación y
evaporación.
6) “Una nube típica” con números (masa y concentración)
Un ejemplo razonable sería tomar un volumen de 1 km3=109 m3,
con una concentración
de gotas, N∼100 cm−3=108 m−3 de radio típico r∼10 μm
La
masa de una gota es
Con
r=10−5 m:
m≈4.19×10−12 kg
El
número total de gotas es
Ntot=NV≈108×109=1017
Masa
total de agua líquida:
M≈1017×4.19×10−12≈4.2×105 kg
M≈420 toneladas
Y sin embargo, con vt≈0.012 m/s para gotas de 20 μm (diámetro), tardarían del orden de un día en “vaciar” 1
km si el aire estuviera quieto. Pero el aire no está quieto y además la nube se está reabasteciendo por condensación. Una nube se
mantiene porque sus partículas son tan pequeñas que su velocidad terminal, vt, es muy
baja y el movimiento vertical/turbulento del aire más la microfísica que
implica condensación/evaporación, crean un equilibrio dinámico que compensa la
sedimentación.
Qué papel juega la humedad relativa en el
comportamiento de una nube.
La figura muestra el proceso de evaporación de agua desde el suelo más la transpiración ocurrida a mediana altura, que produce la condensación de gotas en una nube que, si se dan las condiciones adecuadas, terminará en una precipitación (lluvia), reiniciándose el proceso.
Los ejes de estas gráficas muestran el contenido de agua en fase sólida (hielo) en función de la temperatura. En la gráfica superior se ve que se forman muchos cristales a temperaturas más frías y menos a temperaturas más altas, o sea, en regiones frías se nuclea mucho hielo, lo opuesto ocurre en regiones más cálidas. La segunda gráfica muestra el tamaño de los cristales de hielo formados. A temperaturas más frías son más pequeños, en tanto a temperaturas más altas los cristales son más grandes. O sea, al evolucionar la nube disminuye el número de cristales de hielo, pero son más grandes. Este es el crecimiento por agregación. En la tercera gráfica aparece la humedad relativa respecto al hielo. Puede haber HR mayor que 100% respecto al hielo, aún cuando la HR sea menor que 100% respecto al agua. O sea, la evaporación prefiere agregarse en los cristales de hielo en lugar de formar gotitas.
Dibujo que
representa la formación de nubes y precipitación orográfica (debido a la
presencia de montañas).
La figura muestra que la nube tiene “regiones” de sobresaturación del aire y es en estas regiones que se produce la precipitación, no en toda la nube, pues estas no son uniformes y tienen como parches de sobresaturación (la zona LSD).
1 Qué hace realmente la humedad relativa
La humedad
relativa (HR) controla el balance
entre condensación y evaporación de las gotas.
- HR =
100 % implica
equilibrio, ni crecen ni se evaporan
- HR
< 100 % asegura
evaporación, esto hace que las gotas se achiquen
- HR
> 100 % (supersaturación) produce condensación, en este caso las gotas crecen
En una nube real el aire suele estar ligeramente supersaturado (del orden
de 0.1 al 1 % de sobresaturación).
Esa sobresaturación es suficiente para mantener
y hacer crecer gotas microscópicas
2 Por qué la humedad NO “hace caer” directamente la
nube
No es cierto que cuando hay mucha humedad, las gotas
pesan más y caen
En realidad lo que sucede es que el peso de una gota individual sigue
siendo minúsculo y entonces lo decisivo no es el peso absoluto, sino si la gota crece lo suficiente como para que
su velocidad terminal supere a las corrientes ascendentes. O sea, la
humedad no introduce una fuerza nueva
sino que modifica el tamaño de
las gotas, y eso cambia su velocidad terminal vt.
3 Cómo la humedad puede romper el equilibrio
Recordemos que la velocidad terminal de una gota es
proporcional al cuadrado de su radio (siempre hemos supuesto que las gotas son
esféricas y esto no es del todo cierto, pero sí bastante aproximado)
vt∝r2
Esto implica que pequeños cambios en el radio importan
mucho. Por ejemplo, observemos tres escenarios posibles en los que una nube se
puede encontrar.
Escenario
A, el aire está subsaturado (HR < 100 %). En este caso las gotas se evaporan, el r disminuye,
la vt disminuye aún más y finalmente la nube se disipa, no llueve. Esto explica por qué muchas nubes desaparecen sin precipitar.
Escenario
B, hay una saturación sostenida y
ascensos de aire (por corrientes convectivas, u otras causas). La HR ≈ 100 %, entonces se produce condensación
continua y las gotas crecen lentamente.
En consecuencia, el equilibrio se mantiene y la nube es estable, sin
lluvia.
Escenario
C, el aire está Sobresaturado y hay un crecimiento eficiente de las gotas.
Entonces lo que pasa en este caso es que la HR ≳ 100 % de forma persistente, esto hace que las gotas
crezcan hasta decenas de micras, en
consecuencia también comienzan las colisiones y la coalescencia de gotas apareciendo gotas de radios r≳50 a 100 μm.
El resultado de esto es que la velocidad terminal vt aumenta
rápidamente, la gota empieza a
“ganarle” al aire ascendente y se rompe el equilibrio dinámico. El
resultado es la precipitación.
4 Humedad frente a otros factores
La humedad es necesaria,
pero no suficiente. Para que
llueva, además se necesita al menos uno de estos:
a) Tiempo
El crecimiento por condensación es lento. Sin tiempo
suficiente, no se llega a tamaños precipitables.
b) Turbulencia
Favorece colisiones entre gotas.
c) Núcleos de condensación
adecuados
Influyen en cuántas gotas se forman y cuán rápido
crecen.
d) Procesos de hielo
(Bergeron–Findeisen)
En nubes frías el vapor “prefiere” depositarse sobre
hielo y los cristales crecen rápido, así se rompe el equilibrio antes. Muchas lluvias comienzan no por humedad extrema, sino por procesos de hielo.
5 Resumen
La humedad controla
la microfísica, no la fuerza de sostén
HR < 100 % hay evaporación entonces
la nube se disipa
HR ≈ 100 % implica equilibrio dinámico
HR > 100 % sostenida produce
crecimiento de gotas
El equilibrio se rompe cuando vt
supera al ascenso del aire
La lluvia entonces es el fracaso del sistema de suspensión
La humedad no hace que la
nube “caiga”; hace que las gotas crezcan.
Cuando crecen lo suficiente, la gravedad finalmente gana. Pero entonces, con humedad <100%
¿no hay precipitación y la nube se disipa? No necesariamente, depende
de dónde y para qué esté por debajo del 100 % la
humedad.
¿Entonces, si la humedad relativa(HR) es menor que el
100 %, entonces no hay precipitación?
Diferentes evoluciones de la atmósfera para distintos tipos de anomalías.
El fenómeno virga, lluvia que no llega al suelo.
1 Dentro de la nube frente a fuera de la nube
Hay que
distinguir dos regiones distintas.
A) Dentro de la nube el aire está muy cerca de la saturación, típicamente HR ≈ 100 % o levemente superior
al100 %. Si dentro de la nube la
HR baja claramente por debajo de 100 % entonces las gotas se evaporan, la nube pierde agua líquida y finalmente la nube se
debilita o se disipa. En este
sentido, la afirmación es correcta, Si
el aire de la nube es subsaturado, la nube no puede mantenerse.
B) Debajo de la nube (subnube). Aquí hay algo importante. Puede haber
precipitación formándose arriba, pero
el aire debajo puede tener HR
< 100 %, entonces las gotas caen,
pero se evaporan parcial o totalmente antes de llegar al suelo. Esto produce un
fenómeno muy común llamado virga
(lluvia que no llega al suelo). Entonces
sí puede haber precipitación, pero ésta
no necesariamente llega al suelo.
2 Qué controla realmente la precipitación
La condición
clave para que se forme precipitación
no es la HR ambiental general, sino:
Que las partículas crezcan
lo suficiente como para que su velocidad terminal supere el ascenso del aire. Eso ocurre dentro de la nube, donde HR ≈ 100 %, con lo que hay condensación
sostenida y hay colisiones/coalescencia o procesos de hielo. La humedad del
aire externo controla si la
lluvia sobrevive al descenso, no
si se forma.
3 Casos típicos
Caso 1 –
HR < 100 % dentro de la nube, entonces domina la evaporación, luego las gotas se
achican, no alcanzan tamaño precipitante y la nube se disipa, no llueve. Ejemplo, los estratos que “se deshacen”
al mediodía.
Caso 2 –
HR ≈ 100 % en la nube, HR < 100 % abajo, entonces la precipitación se forma, pero se evapora durante la caída. Se produce el Virga, muy común en climas secos.
Caso 3 –
HR ≈ 100 % en la nube y debajo de ella (subnube). Se forma precipitación, ésta sobrevive hasta
el suelo produciéndose lluvia efectiva.
4 En resumen HR < 100 % no implica automáticamente “no hay
precipitación”, sino que
- HR < 100 % dentro de la nube, entonces la nube se disipa
- HR < 100 % debajo de la nube, entonces puede haber virga
La precipitación se decide por microfísica y dinámica, no solo por humedad ambiental, la
humedad controla el crecimiento y la supervivencia
de las gotas, no “la caída” en sí. La lluvia no depende de cuán húmedo esté el aire en general, sino de si
las gotas logran crecer en un ambiente saturado y sobrevivir su descenso a
través de aire más seco.
[1] Re es el número de Reynolds, que
es un número adimensional definido a partir del cociente entre las fuerzas
inerciales y las fuerzas viscosas, para cada situación.



















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