7 Interacciones y muerte galáctica
7 - Interacciones y muerte galáctica
7.1 Encuentros gravitacionales
En la escala de millones de años, las galaxias no son
cuerpos inmóviles:
se atraen, distorsionan y, en muchos casos, colisionan.
Aunque las estrellas dentro de ellas rara vez chocan directamente (por las
enormes distancias relativas), la interacción gravitatoria modifica
profundamente sus trayectorias, halos y discos.
El potencial gravitatorio de una galaxia afecta el
gas, las estrellas y el halo de materia oscura de la otra, generando colas de marea y puentes de material que conectan los
dos sistemas durante el encuentro.
La energía orbital se disipa a través de la fricción dinámica de Chandrasekhar, y las órbitas de las estrellas
se redistribuyen hasta formar una estructura común.
7.2 Fusión de galaxias
Cuando las velocidades relativas son bajas y la masa
comparable,
el resultado más probable es una fusión
mayor. Durante este proceso los discos iniciales se deforman y así
aparecen brazos espirales
distorsionados. Simultáneamente los núcleos se acercan y se combinan, formando un bulbo
elíptico, se dispara entonces un episodio de formación estelar violenta (starburst), alimentado por el
gas comprimido en el choque. Finalmente, la morfología resultante es una galaxia elíptica gigante, con el gas
frío agotado y una población estelar envejecida.
El tiempo típico de coalescencia es del orden de 108
a 109 años.
tfus∼108−109 años
El ejemplo cercano que tenemos es la futura fusión de
la Vía Láctea y Andrómeda, que
dará origen a la hipotética Milkomeda.
7.3 Colisiones menores y canibalismo galáctico
Cuando una galaxia masiva interactúa con una más
pequeña, la mayor puede acumular
lentamente su masa por canibalismo.
El proceso es impulsado también por la fricción dinámica, que hace decaer la
órbita de la pequeña hasta su absorción completa. Durante ese tiempo, la
galaxia satélite genera estelas
estelares o corrientes de marea
que permanecen visibles millones de años, trazando su órbita previa.
El ejemplo lo tenemos en la corriente estelar de
Sagitario, hoy envolviendo la Vía Láctea, testimonio directo de este tipo de
interacción.
7.4 Destino del gas y apagamiento estelar
El gas interestelar, motor de la formación estelar, se
va agotando progresivamente pues parte se consume en nuevas generaciones de
estrellas, mientras que otra parte es expulsada
por vientos galácticos o supernovas. El resto se calienta o ioniza hasta
escapar del pozo de potencial.
Cuando el gas disponible cae por debajo de un umbral
crítico, la galaxia entra en fase quiescente.
En esta fase ya no nacen nuevas estrellas y el color global se desplaza hacia
el rojo.
El balance
energético durante estos procesos se puede expresar en forma más o menos simple
como:
donde:
- ψ(t) es la tasa de formación estelar,
- R(t) la masa reciclada por
estrellas moribundas,
- Φescape el flujo de
gas perdido al espacio intergaláctico.
7.5 Evolución hacia el silencio cósmico
En escalas de tiempo de decenas de miles de millones
de años las estrellas masivas ya habrán muerto por lo que quedarán enanas blancas, estrellas de neutrones y
agujeros negros (existen otras estrellas, algunas de ellas hipotéticas, como
las estrellas de Proca, o las estrellas de quarks, y otras ya observadas y que
no entran en estas categorías, como las enanas marrones). Las galaxias
elípticas residuales estarán unidas en cúmulos aislados (recordad que las
galaxias elípticas se entienden como el resultado de las interacciones
galácticas y son, por ende, las galaxias más viejas de la clasificación). Entre
tanto, la radiación de fondo se habrá enfriado casi hasta el cero absoluto.
La vida
galáctica terminará en un universo oscuro, donde la energía restante se
concentrará en objetos degenerados y la materia oscura mantendrá su presencia
invisible.
7.6 Fusión galáctica simulada
Podemos acompañar este capítulo con una figura de
estilo representativo de
dos galaxias espirales que se acercan, colisionan y forman una elíptica.
Podemos generar una secuencia tipo “triple exposición” (antes, durante y
después), fondo negro, puntos de distinto color para gas, estrellas y núcleo.
En la imagen captada por el telescopio espacial James
Webb se puede observar el increíble brillo de dos galaxias en
fusión, una pareja conocida como II ZW 96. Los cuerpos celestes se encuentran a
unos 500 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de Delphinus.
Aquí más detalles.
01:07 • Fuente: CNN
Figura 7.1 — Fusión galáctica
simulada.
Evolución esquemática de
una colisión entre dos galaxias espirales.
Izquierda: antes del encuentro, ambas galaxias mantienen su disco rotacional.
Centro: durante el paso cercano, las fuerzas de marea generan colas y puentes
de material entre los núcleos.
Derecha: tras la coalescencia de los núcleos, el sistema pierde su estructura
espiral y se convierte en una galaxia elíptica difusa, dominada por estrellas
viejas.



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